Al grano. Comúnmente las personas equiparan el hecho de que sus parejas salgan con otros al engaño, sin que esto sea una verdad absoluta.
Una frasesaza: “Me parece que el amor puede durar mucho tiempo, pero el deseo sólo unas cuantas semanas”. El aforismo (del que se puede desprender toda una corriente de pensamiento y modo de vida) es de autoría de Carla Bruni, flmante primera dama de Francia y conquistadora de uno de los hombres más elegantes del mundo. La tía, que está fuertota, la tiene clarita: sintiendo deseo por otra persona (y llevándosela, por qué no, a la cama) no está engañando a su marido. Es decir, no lo está dejando de querer, sino tan sólo de desear, con la alta probabilidad de que ni siquiera esto último ocurra.
“Una probadita”, como decía el profe Requejo en sus clases de TC, refiriéndose, por supuesto, a otros asuntos (esta cita es sin ánimo mermelero, por sia Motito).
Para la Bruni el sexo es un acto carnal, material. Y, según las tres Teologías que he llevado en la U, todo lo material cansa, aburre o se gasta. Es lo espiritual lo que trasciende y perdura. Otro punto a favor de la buena de Carla.
Algo de razón tiene también Marco Aurelio Denegri (el tío mañosazo de TNP que se sabe las de Quico y Caco, y ha confesado que todos sus conocimientos teóricos los complementa con correspondientes horas de práctica) al sostener que sexo y amor poco o nada tienen que ver.
Según el doctor, una persona puede perfectamente tener cinco orgasmos al hilo sin sentir un ápice de estima por su compañero sexual. En el otro extremo, alguien puede amar muchísimo a su esposa (o), y obtener con ésta (e) el peor sexo del mundo. La realidad le da rotunda razón al director de Fascinum (pronúnciese Fásquinum, para los que no llevaron Latín con Eguiguren).
A eso debe referirse Joaquín Sabina cuando canta en Y, sin embargo (cancionón!!!) que “dos no es igual que 1 +1″. Los dos son la pareja oficial y los 1’s partìcipes de encuentros en los que todo queda en el plano físico. Supongo, ¿no?
PD. No sé por qué, pero este post terminó teniendo bastantes referencias universitarias. Debe ser la emoción de volver a clases ( octava temporada Cae, Chino, William… we are beatin’ you Pis!).





