Gab tiene una relación oculta con su ex novio. Ella no espera más de él. Él tampoco de ella. Mueren por exigirse más pero ninguno da el primer paso…no quieren reconocer que aún se quieren.
Cuando hablé con Gab me dijo que ella no sabía que le pasaba cuando estaba con su ex novio (Menganito). Simplemente el mundo dejaba de girar. Los comentarios de terceros no importaban.Ella me dijo que “salió al balcón a respirar la brisa, y la cogió un huracán”.
Las amigas de Gab no quieren ver al pendejo que hizo sufrir a su amiga.La mancha del Menganito dice que ella coquetea con todos.
Menganito sabe que no puede volver con Gab, sencillamente saben demasiado uno del otro. Él sabe que Gab detesta el apio. Ella sabe que él detesta que use rojo. Ambos saben que patean al dormir. Menganito le pone cebolla a todas sus comidas. Gab es adicta al chicle de cereza…¿Todo esto no debería hacer que las cosas funcionen mejor?¿El éxito de una relación no es conocer a la persona realmente?
Una vez un “x” me dijo que al conocer a la persona aprendías tan bien sus mañas, que nacía el miedo a ser lastimado. Esto, en el caso que ninguno en la relación tenga un pasado inmaculado.
Gab y Menganito se quieren, no esperan más, no quieren cambiarse. Ambos se advirtieron de su historial amoroso antes de iniciar su relación por primera vez. Al parecer fue un error. Los celos y desconfianza malograron lo que tenían. Ninguno fue infiel mientras estuvieron, pero la paranoia encontró su papel protagónico…
Se miran y dicen todo: quiero estar contigo. Se abrazan y cambia la mirada: no me hagas daño. Se besan y se rechazan: no puedo creerte. Se separan: ya nos vemos “broder”! Media vuelta.
Sinnadaquedecir




