No hay telenovela que me irrite más que María la del barrio, no sólo por la lo fingida que puede ser la actuación de Thalia diciendo Nadito…Nandito (Ajjj), sino también por todos los estereotipos que se reflejan en la novela.
La primera pregunta que se me viene a la mente es ¿que acaso todas las mujeres que queremos un enamorado decente tenemos que casi casi beatificarnos hasta encontrarlo? ahhhh? Si no sales a buscar a tu hombre, ¿cómo rayos lo vas a encontrar? Y es que en la dictadura de los sentimientos el muchacho rico y apuesto se fija en Betty la fea, pero claro, ella es tan pura e inocente que jamás le hizo ojitos, ni le respondió un mensaje ni nada por el estilo, pero él sigue enamorado de su virginal belleza y su bondad absoluta (ayy por favor!!!)
Por otro lado, ella siempre tiene que ser la niña buena mientras que él recién sentará cabeza con ella cuando “se canse de todas sus aventuras”, ¿por qué ella no puede decir lo mismo? Es que si hubiera tenido tantas aventuras como él ya no sería la princesa, sino la furcia del cuento.
Por último, yo no tengo nada en contra del amor, es más, me encanta, pero creo que es una exageración que ellas en las telenovelas se vuelvan locas, se echen a morir o se depriman irremediablemente hasta que él aparece otra vez…. Como dice una amiga, eso jamás pasara!!!





