La mañana de hoy fue como ninguna otra en la vida de los miles de fanàticos del fùtbol que pueblan este paìs de esperanzados llamado Perú. La imagen de Arce saliendo cojo, embarrado y corajudo al final del tiempo reglamentario es una postal de la infatigable entrega que nuestros futbolistas sub 17 dejaron en el barro de la pésima cancha de Suwon.
Tayikistán, contra todo lo que hacía suponer su significancia en el orbe futbolístico, no fue un rival fácil. La metió en la única que tuvo en el primer tiempo y casi nos ganan la eliminatoria con esa pelota que el palo ayudó a sacar a Hermoza cuando el referí australiano ya tenía el silbato en la boca para mandar el partido a penales.
Patearon todos bien, con una técnica que denota entrenamiento del Jota mayor, Juan José Oré. Las palabras de Reymond Manco al final del partido son elucuentes, cuando el periodista le pregunta cómo iban a hacer para recuperarse físicamente para el partido del sábado contra Ghana. “La camiseta es la mejor recuperación física que puede haber”, dijo el juvenil. Declaración que remató con un oportunísmo “Viva el Perú, carajo”, en momentos en que ese grito necesita rebotar por los lugares mñas afectados del Perú.
Enhorabuena muchachos, lo único que cualquier peruano puede decirles es gracias. Pases lo que pase ante Ghana, aunque tengo la esperanza fundada, de que estaremos entre los mejores cuatro.
Posted by Enzo Yapure





